Título inesperado en el cierre de temporada
Simon Orange y Marcus Clutton escribieron una historia de remontada al conquistar el campeonato británico de GT 2026 con su victoria en la final disputada en el circuito de Brands Hatch. Lo extraordinario del resultado radica en que el equipo Orange Racing partía con un déficit de 21,5 puntos respecto a los líderes Rob Collard y Hugo Cook, quienes tripulaban un Lamborghini de Barwell.
La carrera de dos horas presentaba cinco duplas matemáticamente en condiciones de pelear por el título, lo que auguraba una batalla intensa por el campeonato. Sin embargo, un momento decisivo cambió el rumbo de los eventos cuando Collard perdió el control de su vehículo y se salió de la pista, eliminando prácticamente sus opciones de defender la corona que había mantenido durante gran parte de la temporada.
El giro que definió el campeonato
Este tipo de conclusiones inesperadas son características del automovilismo de competencia, donde un error en segundos puede determinar el resultado de toda una campaña. Orange y Clutton aprovecharon el tropiezo de sus rivales directos para asegurar la victoria en pista y, con ella, el título mundial de pilotos.
El resultado consolida a Orange Racing como un equipo competitivo en la categoría británica de GT, demostrando que la consistencia y el aprovechamiento de las oportunidades son factores clave en las competiciones de resistencia.



