Red Bull Racing ha completado el análisis técnico del problema que obligó a Max Verstappen a abandonar la carrera en el Gran Premio de Mónaco. Aunque el tricampeón mundial logró clasificar en segunda posición durante la sesión de calificación, su desempeño en carrera fue completamente diferente.
Durante la vuelta de formación previa al inicio de la competencia, Verstappen experimentó anomalías en el funcionamiento del motor. Los ingenieros detectaron que el piloto tuvo dificultades para mantener las revoluciones en el rango correcto durante el procedimiento previo a la salida. Cuando el holandés soltó el embrague en la línea de meta, la unidad de potencia perdió completamente su funcionamiento, provocando el retiro casi inmediato de la carrera.
El equipo de Milton Keynes ha identificado el componente específico que causó la falla y ya planifica el cambio de motor para los próximos eventos del calendario. Esta medida busca evitar que se repita una situación similar que comprometa el desempeño de Verstappen en futuras carreras.
El incidente en Mónaco representa un contratiempo importante para Red Bull, que mantiene su objetivo de continuar liderando el campeonato mundial de Fórmula 1 con máxima confiabilidad técnica.



