Lewis Hamilton manifestó su descontento con las decisiones estratégicas implementadas por Ferrari durante la sesión de clasificación del Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1. El cambio de táctica realizado sobre la marcha dejó al piloto británico en desventaja competitiva durante los entrenamientos clasificatorios celebrados en el circuito callejero de Bakú.
El desempeño de Hamilton se vio afectado negativamente a lo largo de la jornada clasificatoria. En la primera sesión (Q1), logró superar a su compañero de equipo Charles Leclerc por apenas una décima de segundo. Sin embargo, en las siguientes fases de la clasificación, la brecha se amplió considerablemente, quedando rezagado 0.257 segundos en Q2 y 0.495 segundos en Q3 respecto a su rival de escudería.
Según Hamilton, la estrategia implementada por el equipo italiano le privó de obtener el beneficio del efecto de rebufo (slipstream) durante sus intentos clasificatorios. Esta situación resultó particularmente desventajosa en un circuito como Bakú, donde el efecto de arrastre es crucial para lograr tiempos competitivos en las rectas.
El piloto británico señaló que pasó la mayor parte de la sesión remolcando a Leclerc sin recibir el mismo beneficio en reciprocidad, lo que influyó directamente en sus tiempos de vuelta. Esta coordinación táctica inadecuada entre los pilotos de Ferrari generó inconformidad en el multicampeón mundial.



