George Russell, piloto de Mercedes en la Fórmula 1, salió al cruce de las declaraciones realizadas por Christian Horner, exdirector ejecutivo de Red Bull Racing, quien afirmó que varios competidores pagaban por utilizar los simuladores de la escudería austriaca cuando eran más jóvenes.
Horner mencionó en el podcast High Performance que Lando Norris, Oscar Piastri y el mismo Russell habían invertido dinero para acceder a las instalaciones de simulación de Milton Keynes durante sus carreras en categorías inferiores. Estas afirmaciones generaron revuelo en el paddock de la máxima categoría del automovilismo mundial.
Russell respondió públicamente a estas declaraciones, cuestionando la veracidad de lo expuesto por Horner y aclarando su posición respecto a cómo accedió a los recursos de entrenamiento en simulador durante su desarrollo como piloto profesional.
Las tensiones entre Horner y otros actores de la Fórmula 1 han sido frecuentes desde su salida de Red Bull el año pasado, generando especulaciones sobre posibles conflictos personales detrás de sus comentarios públicos.
Este tipo de controversias suelen dividir opiniones en la comunidad del automovilismo profesional, donde el acceso a tecnología de entrenamiento de punta sigue siendo un factor determinante en la formación de nuevos talentos.



