Max Verstappen expresó su preocupación por las condiciones de salida en el circuito de Ciudad de México, donde los equipos enfrentan desafíos técnicos significativos durante la clasificación. El neerlandés reconoció que contaba con el ritmo necesario para lograr la pole position, pero su intento final se vio comprometido por un bloqueo de frenos en la curva 13.
Según el análisis del piloto de Red Bull, el incidente se debió principalmente a una interferencia de Lando Norris en el sector final de la pista, lo que afectó su concentración en el tramo decisivo. Este tipo de situaciones son comunes en circuitos de alta altitud como el de la capital mexicana, donde la aerodinámica y el frenado requieren ajustes especiales.
Verstappen bromeó sobre la magnitud del problema, comparando las dificultosas salidas del circuito mexicano con las características de una carrera de resistencia como Le Mans, sugiriendo que la velocidad de despegue sería prácticamente equivalente. Su comentario refleja la frustración por las limitaciones técnicas que enfrenta el equipo en esta sede.
El incidente de clasificación resultó en una posición de grid que normalmente habría colocado al holandés en la segunda fila, aunque penalizaciones posteriores afectaron su alineación final para la carrera. Estos desafíos subrayan la importancia de la adaptación técnica en circuitos con características únicas como México.



