George Russell expresó su preocupación sobre el estado actual de la Fórmula 1, argumentando que los monoplazas están siendo configurados de manera extremadamente baja y rígida, lo que genera problemas significativos en circuitos con irregularidades en el asfalto.
El británico enfrentará un desafío considerable en la carrera de mañana, ya que quedó fuera de las posiciones de privilegio en la clasificación del circuito estadounidense. Mientras su compañero de equipo lidera el campeonato y partirá desde la pole position, Russell deberá remontar desde la sexta posición.
La crítica del piloto de Mercedes se centra en cómo el reglamento técnico actual obliga a los equipos a trabajar con configuraciones cada vez más extremas. Esta situación se agravó en el circuito de las Américas, donde las imperfecciones de la pista generaron inconvenientes adicionales para los pilotos.
Russell sugiere que la Fórmula 1 debe replantearse sus regulaciones técnicas para permitir una mayor flexibilidad en las configuraciones de los autos, buscando mejorar la experiencia de los pilotos y la competitividad general de la categoría.
La posición del británico refleja una inquietud compartida por varios integrantes del paddock sobre cómo el reglamento actual limita las opciones de ajuste de los equipos, especialmente en circuitos con características desafiantes como el de Austin.



