George Russell se pronunció públicamente respecto a su ausencia en las obligaciones mediáticas después de la carrera disputada en el circuito Hermanos Rodríguez el pasado fin de semana. El piloto de Mercedes abandonó el recinto capitalino poco después de que concluyera la competencia, luego de felicitar a su compañero de equipo Kimi Antonelli por haber asegurado su primer campeonato mundial.
La decisión del británico de no cumplir con los compromisos de prensa generó una sanción económica para Mercedes. La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) impuso una multa de 5.000 euros a la escudería alemana por incumplimiento de los protocolos establecidos para los pilotos tras cada Gran Premio.
Russell justificó su partida temprana argumentando razones personales y familiares que lo llevaron a tomar esa determinación. El piloto enfatizó que su intención no fue faltarle al respeto a los medios de comunicación ni a las regulaciones, sino atender asuntos de índole personal que consideró prioritarios en ese momento.
El equipo Mercedes, a través de su principal Toto Wolff, habría autorizado la salida anticipada del piloto, conocedor de las circunstancias que motivaron su decisión. Sin embargo, esto no eximió a la escudería de recibir la sanción correspondiente según los reglamentos vigentes de la Fórmula 1.
Este incidente pone de relieve la tensión permanente entre los compromisos contractuales de los pilotos con los medios y las situaciones personales que pueden surgir durante los fines de semana de competencia en la máxima categoría del automovilismo.



