George Russell afrontará el Gran Premio de Hungría con un motor V6 completamente nuevo tras los problemas técnicos que surgieron durante la sesión de clasificación en el circuito del Hungaroring. Mercedes identificó una fuga de refrigerante que comprometió el rendimiento del británico en la recta final de la qualy.
A pesar del inconveniente mecánico, la escudería alemana logró evitar una sanción de posiciones en la parrilla de salida. Russell conservará su séptimo lugar, aunque el equipo reconoce que tanto él como su compañero Kimi Antonelli tuvieron dificultades para mantener las temperaturas de los neumáticos bajo control durante toda la sesión clasificatoria.
El cambio de unidad de potencia es una decisión preventiva para garantizar la confiabilidad del monoplaza durante la carrera del domingo. Mercedes ha trabajado contrarreloj para resolver los problemas de gestión térmica que afectaron el desempeño general del equipo en Hungría.
Esta situación refleja los desafíos que enfrenta Mercedes en este fin de semana, donde ambos pilotos han mostrado un rendimiento por debajo de lo esperado. El equipo buscará recuperarse en la carrera y mejorar su competitividad en las próximas rondas del campeonato.



