Red Bull Racing confirmó que el problema técnico que ha aquejado a Max Verstappen durante la temporada 2024 de Fórmula 1 no será completamente resuelto hasta 2027, cuando se implementen las nuevas regulaciones técnicas de la categoría.
El cuatro veces campeón mundial ha reportado repetidamente que su monoplaza experimenta un deterioro progresivo en el rendimiento durante las sesiones de práctica, clasificación y carreras. El inconveniente se concentra principalmente en el eje trasero del vehículo, lo que afecta significativamente la estabilidad y el manejo del RB24.
Durante la clasificación en el circuito de Monza, Verstappen expresó su frustración de manera contundente, describiendo el auto como "un coche hecho de papel". Este comentario reflejó la magnitud del problema que enfrenta el equipo para mantener la competitividad en las pistas europeas.
Lo más relevante es que el piloto neerlandés reveló que ha estado comunicando internamente este defecto durante años, sin que se haya logrado una solución definitiva. Red Bull indicó que las limitaciones del reglamento técnico actual impiden implementar modificaciones estructurales profundas que erradiquen completamente el inconveniente.
La escudería austriaca deberá trabajar con soluciones parciales y ajustes aerodinámicos durante las temporadas venideras, en espera de que el nuevo marco regulatorio de 2027 permita rediseñar completamente la arquitectura del chasis para eliminar esta debilidad estructural.



