La Fórmula 1 vuelve a ser escenario de tensiones administrativas tras las declaraciones del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, quien sugirió que el organismo rector podría intervenir para ayudar a Aston Martin a mantener a Fernando Alonso en sus filas durante una temporada complicada para el equipo de Silverstone.
Guenther Steiner, exjefe del equipo Haas, no dudó en responder de manera contundente a estas afirmaciones. El dirigente austriaco cuestionó la posición de Ben Sulayem, argumentando que la FIA no debería involucrarse de manera preferencial en asuntos contractuales de los equipos, independientemente de la situación deportiva que enfrenten.
La controversia surge en medio de las dificultades que atraviesa Aston Martin en lo que va de la campaña 2026, donde el desempeño del equipo no ha alcanzado las expectativas iniciales. Ante este contexto, Ben Sulayem expresó su preocupación sobre la posibilidad de que el bicampeón mundial abandonara la escudería.
Las críticas de Steiner reflejan una postura que defiende la autonomía de los equipos en sus decisiones comerciales y deportivas, sin intervenciones de organismos reguladores. Esta posición es compartida por otros actores del paddock que consideran fundamental mantener límites claros en las funciones de la FIA.
El debate abierto pone en evidencia las tensiones latentes en la administración de la Fórmula 1 y plantea interrogantes sobre el rol que debe cumplir la FIA más allá de su función regulatoria en pista.



