A diferencia de lo que se acostumbra en el mundo de la Fórmula 1, donde los pilotos suelen viajar en jets privados y disfrutar de servicios VIP, los integrantes del equipo Racing Bulls optaron por una alternativa más accesible para retornar a casa tras disputarse el Gran Premio de Bélgica en el circuito de Spa-Francorchamps.
Liam Lawson y su compañero de equipo Arvid Lindblad fueron avistados en un vuelo comercial de easyJet, donde compartieron el espacio con pasajeros regulares. El piloto británico documentó el momento con una fotografía junto a su colega, sorprendiendo a los aficionados que se percataron de su presencia en la aeronave de bajo costo.
Esta anécdota refleja una realidad diferente a la que muchos imaginan sobre los deportistas de élite en el automovilismo. A pesar del prestigio asociado a competir en la máxima categoría del motor, los equipos más pequeños como Racing Bulls mantienen estrategias de viaje más económicas para optimizar presupuestos.
El gesto de los pilotos generó interés en redes sociales, donde usuarios comentaron sobre la accesibilidad y humanidad de los competidores, quienes no dudaron en compartir un viaje ordinario con sus seguidores.



