Mercedes ha dejado clara su postura respecto al futuro de sus pilotos para la temporada 2026 de Fórmula 1. Según los directivos de la escudería, es demasiado prematuro definir una jerarquía entre Kimi Antonelli y George Russell en la lucha por el título mundial.
Con ocho victorias en los primeros once grandes premios de la actual regulación, Mercedes ha consolidado su posición dominante en el campeonato, acumulando una ventaja de 72 puntos sobre Ferrari con 12 carreras aún por disputarse. Esta supremacía técnica ha permitido que el equipo de Brackley se enfoque en el desarrollo a largo plazo sin presiones inmediatas.
La llegada de Lewis Hamilton a Ferrari representa un desafío importante para Mercedes, pero los alemanes confían en su capacidad competitiva. Ante esta realidad, la escudería ha optado por mantener una competencia equilibrada entre sus actuales pilotos, permitiendo que ambos demuestren su potencial antes de tomar decisiones estratégicas para 2026.
Esta estrategia refleja la confianza de Mercedes en su programa deportivo y su intención de contar con opciones sólidas para enfrentar los próximos desafíos de la F1, independientemente de los cambios en el grid de pilotos.



