En una jornada de entrenamientos libres cargada de incidentes, Marc Márquez se posicionó como el más rápido en la pista de Phillip Island, Australia. El actual campeón mundial logró establecer la vuelta más veloz de la sesión utilizando neumáticos que ya acumulaban 19 giros, lo que demuestra el dominio técnico del piloto español en su Ducati.
La sesión estuvo marcada por varios contratiempos que afectaron el desarrollo normal de los trabajos. Múltiples caídas de pilotos interrumpieron el cronometraje, mientras que una situación más grave ocurrió cuando la KTM de Brad Binder sufrió una falla catastrófica del motor en la recta de meta, generando una densa humareda que obligó a neutralizar momentáneamente la actividad en pista.
A pesar de estas complicaciones, Márquez aprovechó para extraer el máximo rendimiento de su máquina, posicionándose como referente en los primeros compases del fin de semana de carreras. Este desempeño tempranero sugiere que el piloto español mantiene su ritmo competitivo en el circuito australiano.
Los entrenamientos continuarán en las próximas sesiones, donde los equipos buscarán optimizar el setup de sus motocicletas y prepararse para las clasificaciones y la carrera principal del fin de semana.



