Durante el desarrollo del Gran Premio de San Marino, disputado en el circuito Misano World Circuit Marco Simoncelli, surgieron críticas respecto a la cobertura televisiva del evento. Marc Márquez manifestó su inconformidad con ciertos aspectos de la transmisión, particularmente con el manejo de contenido relacionado con figuras prominentes del automovilismo.
El circuito italiano, ubicado estratégicamente a apenas 14 kilómetros de Tavullia, es conocido por ser la zona de influencia de importantes personalidades del deporte motor. Este contexto geográfico y profesional generó expectativas particulares sobre cómo se desarrollaría la cobertura del evento.
Las críticas del piloto se enfocaron en decisiones editoriales de los broadcasters, quienes según Márquez utilizaron recursos visuales de manera cuestionable. El español consideró que ciertos enfoques de la transmisión no fueron los más apropiados para mantener la objetividad esperada en la cobertura deportiva.
Este tipo de observaciones sobre la calidad y profesionalismo de la transmisión televisiva son comunes en el mundo del automovilismo profesional, donde los pilotos y equipos están constantemente atentos a cómo se presenta la competencia ante la audiencia global.



