Charles Leclerc manifestó su descontento con el rendimiento de Ferrari durante las fases de clasificación, señalando que persisten dificultades que afectan directamente su desempeño en la búsqueda de posiciones de salida privilegiadas.
La situación se agrava cuando los equipos competidores incrementan los mapas de potencia del motor, ampliando la brecha de rendimiento que ya experimenta la unidad Ferrari SF-26. Este factor técnico se suma a otros desafíos que el equipo de Maranello debe resolver para mejorar su competitividad general.
Según el análisis del piloto, no se trata únicamente de un problema motorístico. Cuando llega el momento de extraer las últimas décimas en la tercera sesión de calificación, los rivales logran optimizar mejor sus monoplazas, dejando a Ferrari en desventaja clara frente a sus competidores directos.
Este patrón de dificultades en clasificación se ha convertido en una característica recurrente para la escudería italiana en las últimas temporadas, afectando significativamente sus estrategias de carrera y oportunidades de victoria.
Leclerc enfatizó la necesidad de resolver estos inconvenientes técnicos para que Ferrari pueda aspirar a mejores resultados en las próximas competiciones de la temporada.



