Nuevas pruebas para el chasis de próxima generación
La serie IndyCar continúa con el desarrollo del chasis IR-28, su monoplaza de nueva generación, mediante exhaustivas pruebas en diferentes circuitos estadounidenses. Tras las evaluaciones iniciales realizadas en las pistas de Indianápolis durante agosto y septiembre, el equipo de ingeniería pasó a una fase más exigente de validación.
El circuito de Sebring International Raceway fue elegido como escenario para someter el nuevo vehículo a condiciones extremas. El trazado floridano, conocido por sus baches pronunciados y superficies irregulares, representa uno de los mayores desafíos para cualquier monoplaza de competición. En esta ocasión, el piloto Alex Palou fue el encargado de pilotar el IR-28 durante las pruebas del pasado lunes 12 de octubre.
Estas evaluaciones son fundamentales para garantizar que el chasis cumpla con los estándares de seguridad y rendimiento requeridos antes de su implementación en la temporada competitiva. Los datos recopilados en Sebring permitirán a los ingenieros identificar posibles mejoras y ajustes necesarios en la estructura y sistemas del vehículo.
La metodología de pruebas progresivas en diferentes tipos de circuitos demuestra el compromiso de IndyCar con la innovación y la excelencia técnica. La serie continúa trabajando en el perfeccionamiento del IR-28 para ofrecer a los pilotos un vehículo competitivo y seguro.



