Lewis Hamilton ha revelado públicamente que inició la temporada 2025 de Fórmula 1 con una lesión en el cuello, consecuencia de un incidente ocurrido durante los preparativos para su debut con Ferrari. El siete veces campeón mundial realizaba pruebas privadas con monoplazas de años anteriores en las instalaciones de Barcelona en enero, como parte de su adaptación a la escudería de Maranello.
El accidente sucedió durante el segundo día de las sesiones de prueba cuando Hamilton pilotaba el Ferrari SF-23. El impacto resultó en una lesión cervical que, aunque no fue inicialmente grave, condicionó su desempeño físico en las primeras carreras de la temporada. A pesar de esta adversidad, el piloto logró continuar con su programa de preparación y adaptación al nuevo equipo.
Este tipo de incidentes durante las fases previas a la temporada no son infrecuentes en la Fórmula 1, donde los pilotos buscan familiarizarse con los vehículos y los sistemas de los equipos. Hamilton, quien se trasladó a Ferrari tras más de una década en Mercedes, necesitaba maximizar cada sesión de entrenamiento para conocer las características particulares del monoplaza italiano.
La lesión representa uno de los desafíos adicionales que enfrentó el campeón británico en su transición hacia Ferrari, sumándose a la curva de aprendizaje natural que implica cambiar de equipo después de tantos años en la máxima categoría del automovilismo.



