Isack Hadjar se mostró desconcertado por el desempeño de su Red Bull durante la clasificación de sprint del Gran Premio de Singapur. El piloto no encontraba explicación para su falta de competitividad en una pista donde esperaba ser más competitivo.
En la única sesión de práctica libre, el RB22 de Hadjar presentaba problemas significativos de bottoming out, es decir, el chasis tocaba el asfalto excesivamente. A pesar de estos inconvenientes, logró marcar el cuarto tiempo con neumáticos duros, incluso superando momentáneamente a su compañero Max Verstappen en esa configuración de gomas.
Sin embargo, cuando ambos pilotos cambiaron a neumáticos blandos para las vueltas rápidas, la situación se invirtió dramáticamente. Hadjar quedó rezagado aproximadamente siete décimas de segundo respecto al holandés, una brecha que el equipo aún no ha podido justificar completamente.
El comportamiento errático del monoplaza ha dejado al piloto perplejo, quien describió la situación como simplemente extraña. Los ingenieros de Red Bull trabajan en identificar las causas raíz de estos problemas de manejo para las próximas sesiones.
Este tipo de inconsistencias en el rendimiento del automóvil representan un desafío importante para el equipo austriaco en una carrera donde la precisión y la estabilidad son cruciales para competir en las primeras posiciones.



