Rob Smedley, reconocido ingeniero de carrera que trabajó durante años en la escudería Ferrari, ha expresado sus dudas sobre las posibilidades reales que tiene el equipo Haas de convertirse en un contendiente de primer nivel en la Fórmula 1. Según el experto, la estructura organizacional del equipo estadounidense presenta limitaciones que dificultarían alcanzar ese objetivo en el corto o mediano plazo.
Desde su incorporación a la parrilla en 2016, Haas ha basado su modelo de negocio en una estrategia de asociación técnica con Ferrari, lo que le permitió ingresar a la categoría de manera más económica en comparación con otros equipos. Si bien esta alianza facilitó su entrada al campeonato mundial, también ha generado dependencias que, según Smedley, impiden que el equipo desarrolle la autonomía necesaria para competir consistentemente por victorias y campeonatos.
El ingeniero británico señala que la relación con la escudería italiana, aunque ventajosa en términos de costos iniciales, ha limitado la capacidad de innovación independiente de Haas. Esta situación se ha reflejado históricamente en un desempeño irregular, con períodos de competitividad seguidos de caídas en el rendimiento durante las campañas.
Para que Haas pueda aspirar a ser un equipo de élite, Smedley sugiere que necesitaría implementar cambios estructurales significativos que le permitan mayor autonomía en el desarrollo de tecnología y estrategia competitiva, algo que requeriría inversión considerable y una reorganización profunda de su operación.



