Una figura clave en la historia del automovilismo ibérico
El mundo del automovilismo español se encuentra en duelo tras el fallecimiento de Carlos Gracia Fuertes, una personalidad fundamental en la administración del deporte motor en la Península Ibérica. El reconocido gestor, natural de Zaragoza, dejó de existir el pasado domingo en Madrid a los 84 años, después de enfrentar una prolongada batalla contra la enfermedad.
Décadas de liderazgo en la federación
Gracia Fuertes se desempeñó como presidente de la Real Federación Española de Automovilismo durante más de 30 años, período en el cual consolidó su posición como uno de los directivos más influyentes del sector. Su gestión fue determinante en la evolución y profesionalización del automovilismo competitivo en España, contribuyendo al desarrollo de pilotos y equipos que alcanzaron reconocimiento internacional.
Durante su mandato, la federación experimentó transformaciones significativas que permitieron elevar los estándares de competencia y seguridad en las distintas categorías del deporte motor español. Su visión estratégica y dedicación dejaron una marca indeleble en la estructura organizativa del automovilismo ibérico.
Legado duradero
El fallecimiento de Gracia Fuertes representa una pérdida importante para la comunidad automovilística española y europea. Su contribución al desarrollo del deporte motor trasciende fronteras, habiendo participado activamente en decisiones que moldearon el panorama competitivo regional durante varias décadas.



