Competencia histórica en pista británica
La final de la reunión anual del Bentley Drivers Club celebrada el fin de semana pasado fue testigo de una carrera Allcomers que congregó a máquinas de distintas épocas y categorías. La competencia incluyó modernos Bentley GT, especiales tipo T de la marca, un monoplaza Fórmula 750 y otros vehículos de variadas procedencias, generando un espectáculo inusual en la pista.
Steven Dickens se llevó la victoria al volante de un Mallock Mk29, máquina de competición que demostró su superioridad en la pista. El piloto cruzó la meta con más de treinta segundos de ventaja sobre Steven Chaplin, quien tripulaba un Phantom, consolidando así el dominio de la maquinaria de carreras sobre los autos de calle, aunque sean de lujo.
Variedad de máquinas en competencia
Este tipo de eventos permite que propietarios de vehículos clásicos y deportivos compartan la pista en igualdad de condiciones. La presencia de máquinas tan diversas como Bentleys de diferentes épocas, autos de fórmula y otros vehículos especiales refleja la riqueza del patrimonio automotor británico y el entusiasmo de los aficionados por mantener viva la tradición de las carreras.
Estas competencias son oportunidades valiosas para que pilotos amateurs y propietarios de autos clásicos demuestren sus habilidades en circuitos profesionales, manteniendo viva la pasión por el automovilismo de época.



