Un accidente de tránsito puede generar nervios, confusión y decisiones apresuradas. Por eso, lo más importante es actuar con calma, proteger la vida de las personas y evitar que la situación se vuelva más peligrosa.
Lo primero es verificar si usted y los demás ocupantes están bien. Si puede hacerlo sin ponerse en riesgo, coloque las balizas del vehículo, use chaleco reflectivo si dispone de uno y ubique el triángulo de seguridad a una distancia prudente para alertar a otros conductores. Si el accidente ocurrió en una ruta, curva, puente o zona de poca visibilidad, aléjese del tránsito y mantenga a los pasajeros en un lugar seguro.
Si hay heridos, llame de inmediato a emergencias. En Paraguay puede comunicarse al 911, Bomberos Voluntarios al 132 o SEME al 141, según la situación. No mueva a una persona lesionada salvo que exista un peligro mayor, como incendio, derrame de combustible o riesgo de ser atropellada. Mover mal a un herido puede agravar lesiones en cuello, columna o cabeza.
Apague el motor, active el freno de mano y revise si hay olor fuerte a combustible, humo, cables expuestos o líquidos derramados. No fume ni permita llamas cerca del vehículo. Si el auto queda en una posición peligrosa y no hay heridos graves, tome fotos rápidas antes de moverlo, siempre priorizando la seguridad.
Luego, documente lo ocurrido. Tome fotos de los vehículos, daños, patentes, posición en la vía, señales de tránsito, huellas de frenado, semáforos, clima y cualquier detalle relevante. Intercambie datos con el otro conductor: nombre, cédula, licencia, teléfono, cédula verde, habilitación, seguro y datos del vehículo. Si hay testigos, pida sus contactos.
Avise a su compañía de seguro lo antes posible y siga sus instrucciones. Algunas aseguradoras solicitan fotos, denuncia, parte policial o inspección antes de reparar el vehículo. Si hay heridos, daños importantes, desacuerdo entre las partes, conductor alcoholizado o fuga, corresponde contactar a la autoridad competente y realizar la denuncia.
Evite discutir, amenazar, admitir culpas bajo presión o firmar documentos que no entiende. Tampoco abandone el lugar sin cumplir los pasos necesarios, especialmente si hay lesionados.
La prioridad en un accidente siempre es la vida. Después vienen la documentación, el seguro y la reparación. Actuar ordenadamente ayuda a proteger a las personas, evitar problemas legales y resolver mejor la situación.