Un sábado diferente en el autódromo mexicano
Gabriel Bortoleto enfrentó una jornada de clasificación inusual en el Gran Premio de México. La falta de rodaje previo en pista le dejó sin las referencias técnicas habituales que todo piloto necesita para optimizar su desempeño en una vuelta rápida.
A pesar de estas limitaciones, el competidor de Audi logró completar una vuelta en la Q1 que lo posicionó apenas a décimas del líder de esa sesión. El rendimiento fue tan sorprendente que el mismo Bortoleto no pudo evitar pensar en ese momento: "¡Voy a salir desde la pole!" La confianza generada por ese registro fue inmediata.
La realidad de la clasificación final
Sin embargo, la historia cambió cuando se completaron todas las sesiones de clasificación. Los tiempos finales no acompañaron la esperanza inicial que Bortoleto había experimentado tras su buena vuelta en la primera fase. La competencia se intensificó y otros pilotos lograron mejores registros en las sesiones posteriores.
Este episodio refleja la volatilidad del automovilismo profesional, donde una vuelta prometedora no siempre se traduce en una posición de salida privilegiada. Bortoleto deberá enfocarse en recuperar esa velocidad durante la carrera en el circuito Hermanos Rodríguez.



