Adaptabilidad como clave en la nueva era de la Fórmula 1
Gabriel Bortoleto ha cuestionado firmemente los argumentos sobre incompatibilidad entre los nuevos monoplazas de Fórmula 1 y los estilos de conducción de los pilotos. Según el competidor brasileño, los conductores profesionales de élite "deberían ser capaces de adaptarse" a cualquier tipo de máquina que se les presente en la pista.
La temporada actual marca un punto de inflexión importante en la categoría, con la implementación de unidades motrices más eléctricas que mantienen una distribución de potencia de 47-53 entre el sistema eléctrico y el motor de combustión interna. Este cambio representa una evolución significativa en la forma de competir, donde la gestión de la batería se convierte en un factor determinante para el rendimiento en pista.
Con esta nueva configuración técnica, el estilo de carrera ha evolucionado considerablemente. Los pilotos deben dominar nuevas técnicas y estrategias de manejo energético que no eran necesarias en temporadas anteriores. Bortoleto sostiene que esta adaptación es parte del profesionalismo que define a un piloto de Fórmula 1.
La posición del piloto refleja una perspectiva optimista sobre la capacidad de los competidores para enfrentarse a los desafíos técnicos que impone la nueva generación de monoplazas, independientemente de sus preferencias personales de conducción.



