La escudería Mercedes ha tomado la decisión oficial de que Kimi Antonelli, líder del campeonato, saldrá desde el fondo de la parrilla en el próximo Gran Premio de Italia. Esta sanción se debe a que el equipo decidió instalar una nueva unidad de potencia en el monoplaza del piloto italiano, lo que implica superar el límite de motores permitidos para toda la campaña.
De acuerdo con las regulaciones de la Fórmula 1, cada piloto tiene derecho a utilizar hasta cuatro unidades de potencia durante la temporada. Sin embargo, los problemas de confiabilidad que Mercedes ha enfrentado en la primera mitad del año han obligado al equipo a tomar esta medida para garantizar el rendimiento en una de las carreras más importantes del calendario.
Esta penalización representa un desafío significativo para Antonelli en Monza, circuito que tradicionalmente favorece a los equipos con mayor potencia en motor. El piloto deberá demostrar su capacidad de recuperación desde la última posición para mantener su ventaja en el campeonato mundial.
Mercedes continúa trabajando en mejorar la confiabilidad de sus unidades de potencia para evitar futuras penalizaciones que puedan afectar el desempeño de sus pilotos en carreras cruciales del calendario internacional.



